Celebrar a Annie Ernaux como algo propio
Después de que me quitaran los puntos de la boca, mientras caminaba por La Recoleta en dirección a Retiro leí en mi móvil que a Annie Ernaux le habían concedido el Nobel de Literatura. Eran las 8.30 de la mañana. Era la esquina de Santa Fe y Callao. Le mandé un audio a mi pareja: Ya me han quitado los puntos. Todo bien. Estoy volviendo a casa. Voy en tren. Le han dado el Nobel a una escritora que me gusta mucho. Estoy muy contenta. Después te cuento. Hay noticias que no nos cambian la vida pero nos alegran el día y nos llenan de argumentos. Lo apunté en mi diario. Fotografía de Ulf Andersen / Getty Esa noche volví a leer El acontecimiento , el libro que escribió la autora francesa sobre el aborto clandestino que se practicó cuando era una estudiante con poco más de 20 años. Subrayé esto: Establecía confusamente un vínculo entre mi clase social de origen y lo que me estaba ocurriendo. Yo era la primera persona de mi familia que estudiaba una carre...